Atapuerca, cruces de grupos y planes que encajan.
21 de junio: llegada a Atapuerca con alojamiento en el Albergue “El Peregrino”.
Llegué a Atapuerca y me quedé en el Albergue “El Peregrino”. Hacia las 15 hablé un poco con Catherine: me dijo que llegaría hasta Belorado. Luego me contó que había pasado el día con el chico suizo y me confirmó que era un tipo muy raro: la había hecho sentirse un poco bajo presión porque quería estar todo el tiempo con ella, y ella había tenido la impresión de que estaba intentando ligar.
Hacia las 17 hablé con el grupo de italianos para saber dónde estaban. Me dijeron que se habían parado en Cardeñuela, poco antes de Burgos, y que llegarían a Burgos la mañana siguiente, quedándose allí todo el día y saliendo de nuevo el domingo 23.
Para mí era perfecto: yo iba un poco por detrás de ellos y también llegaría a Burgos la mañana siguiente. El grupo de Orisson también llegaría a Belorado, en el mismo pueblo de Catherine.
Caminar por senderos me está gustando cada vez más: mires donde mires a lo lejos ves extensiones de pura naturaleza, interrumpidas solo por pequeños pueblos de vez en cuando. Son como pequeños oasis que alegran el camino, porque sabes que allí puedes rellenar cantimploras, comprar algo de comida o parar un rato a descansar a la sombra.
También fue un día muy largo: había hecho unos 40 km y me sentía “como un tren”. Precisamente por eso ya había decidido que en Burgos me quedaría dos noches.
En el Camino no cuenta solo dónde estás tú, sino también dónde están los demás: a veces bastan pocos kilómetros de diferencia para que parezca lejísimo alguien que, en realidad, podrías volver a ver al día siguiente.
Noche en Atapuerca en el Albergue “El Peregrino”, con objetivo Burgos a la mañana siguiente.
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